Un día en Chefchaouen

Chefchaouen era uno de los destinos elegidos en nuestro viaje a Marruecos, nos habían hablado mucho y bien de este bonito pueblo azul en las cordilleras del Rif y no queríamos dejar de visitarlo durante nuestra ruta por el país africano. Por este motivo, decidimos dedicar un día en Chefchaouen para poder conocer todos los rincones de lugar.

Partiendo desde Fez, pusimos rumbo por carretera hacia el norte de Marruecos. Se trata de un viaje que puede hacerse con relativa comodidad, ya que son aproximadamente cuatro horas de trayecto, aunque hay que tener en cuenta el mal estado general de las carreteras en el país, lo que no permite conducir a gran velocidad. Nosotros decidimos establecer Fez como campamento base de nuestro viaje, por lo que hicimos un viaje a Chefchaouen de ida y vuelta en el mismo día.

En ruta hasta Chefchaouen

En el camino desde Fez a Chefchaouen (o Chaouen), comenzamos a hacernos a la idea de la variedad de paisajes que puedes encontrar en Marruecos. Antes de viajar a este país es probable que tengas una idea en tu cabeza muy diferente a lo que te vas a encontrar, ya que en Marruecos puedes encontrar zonas de desierto, pero también grandes cordilleras como las que tuvimos que atravesar en nuestro viaje a Chefachaouen.

Si ya has viajado a Marruecos, ya sabrás de las peculiaridades de las carreteras de este país, en las que puedes encontrar desde grandes camiones muy cargados que parecen a punto de volcar en cada curva, hasta grupos de transeúntes con burros caminando por los arcenes, por lo que recomendamos mucha precaución y respetar los límites de velocidad. Además, es muy frecuente ver controles de policía. Nosotros mismos tuvimos que parar en al menos dos durante nuestro viaje a Chefchaouen en un día.

Antes de llegar a la zona montañosa donde se encuentra Chefchaouen atravesamos el embalse de Al Wahda y el río Uarga, una zona donde puedes encontrar bonitos paisajes. En este punto del viaje nosotros hicimos varias paradas para tomar fotografías y estirar las piernas, ya que se encuentra prácticamente a mitad de camino en el trayecto entre Fez y Chefchaouen.

Chefchaouen en un día

Después de casi cuatro horas de viaje y de disfrutar en el último tramo de los paisajes del Rif, por fin pudimos contemplar Chefchaouen desde el vehículo. A la llegada pudimos contemplar que los controles de seguridad a los visitantes son la norma habitual, ya que este lugar es famoso también por su turismo de hachís.

Una vez en Chefchaouen y tras dejar el coche en un parking de la avenida Hassan II, comenzamos a recorrer las calles de este bonito pueblo azul. Comenzamos nuestra ruta por Chefchaouen en la plaza Debnat Elmakhzen, donde serás asaltado por diferentes vendedores y quedarás fascinado con la variedad de tiendas y puestos en los que podrás encontrar todo tipo de artesanías y piezas de recuerdo de esta zona de Marruecos.

Desde aquí caminamos hasta llegar a la plaza Uta el-Hammam, centro principal de la medina de Chefchaouen, y donde aprovechamos para comer. En esta plaza tienes una gran variedad para elegir sitio donde comer, ya que es una zona muy turística en la que abundan los restaurantes.

Paseo por las calles azules de Chefchaouen

Tras reponer energías en esta plaza, aprovechamos para visitar dos de los lugares que no te puedes perder si visitas Chefchaouen: la Gran Mezquita, con su característica torre octogonal, y la Kasbah, donde podéis hacer una visita guiada si deseáis conocer el museo etnográfico que alberga actualmente y conocer un poco más de la historia de este lugar.

Después de estas visitas obligadas durante nuestro viaje de un día en Chefchaouen, decidimos aprovechar la tarde y nuestras últimas horas en perdernos por sus laberínticas calles azules. El verdadero encanto de este lugar se encuentra en sus rincones y callejuelas, en los que puedes disfrutar de la esencia de este precioso pueblo al norte de Marruecos.

Tras pasear por sus calles y comprar recuerdos del lugar, decidimos poner rumbo de vuelta a Fez, ya que aún nos quedaban casi cuatro horas de viaje por delante, y todavía teníamos que disfrutar nuestra ruta de dos días en Fez.