Fez en dos días

Fez fue la ciudad elegida como punto de entrada y salida para nuestro viaje a Marruecos, ya que además del precio barato de los vuelos desde Madrid a Fez (algo que ayuda siempre mucho a decidir), su situación en el centro del país lo convertía en un destino ideal para el objetivo de nuestro viaje: conocer diferentes lugares de Marruecos un solo unos días.

En un primer momento, pensamos en no dedicar a Fez mas de un día, ya que creíamos que Marruecos tiene otros destinos mucho más apetecibles que Fez. Sin embargo, finalmente decidimos visitar Fez en dos días, y descubrimos que esta ciudad tiene lugares que verdaderamente merecen la pena, ¡y es que solo pasear por su medina ya da para un día entero!

Fez, verdadera esencia de Marruecos

Cuando miramos guías de viaje de Marruecos siempre aparecen otros lugares entre los principales sitios a visitar: Marrakech, la costa de Tánger o el pueblo azul de Chefchaouen quizás son lugares más conocidos para el turista. Pero Fez tiene la verdadera esencia de Marruecos, en Fez el turismo deja paso a la gente autóctona, y perderse por sus callejuelas le permite a uno conocer de verdad este fantástico país.

Fez, además, es considerada como el centro cultural y religioso de Marruecos, por lo que cuenta con una gran cantidad de lugares que visitar. Finalmente, en nuestro viaje a Marruecos decidimos visitar Fez en dos días y hacer un total de tres noches en esta ciudad.

Así fue nuestra ruta de dos días en Fez, en los que disfrutamos de todos los rincones de esta ciudad:

Primer día en Fez

Nuestro primer alojamiento en Fez se encontraba ubicado en plena medina de Fez, por lo que el primer día decidimos dedicarlo a perdernos por sus callejuelas y disfrutar de sus aromas y colores. Si eres de los que les gusta comprar y guardar recuerdos de los sitios que visita, en Fez encontrarás tu lugar soñado, ya que su medina es un enorme centro comercial repleto de puestos de todo tipo, en los que destacan sobre todo prendas de cuero. Eso sí, te recomendamos que practiques el arte del regateo, ya que tendrás que ser todo un experto para conseguir comprar al mejor precio.

Siguiendo las calles de la medina, desembocamos en el lugar más representativo de esta ciudad de Marruecos, las famosas curtidorías de Fez, donde se elabora el cuero y se tiñen las prendas que posteriormente se venden en las miles de tiendas de la Medina.

Nosotros visitamos la curtidoría Chouwara, probablemente la más popular de toda la ciudad. A este lugar se puede acceder de diferentes formas desde las callejuelas de la Medina, y su visita es totalmente gratuita, aunque si decides que algún voluntario te lleve hasta aquí, una propina siempre será bien recibida (¡Ojo con no fiarse de cualquier guía que se ofrezca!).

Paseando por la medina de Fez

Después de contemplar durante un rato el arte de los curtidores y aprender un poco más sobre la forma en la que se da color a las prendas que luego vemos en las tiendas, decidimos seguir callejeando por la medina hasta alcanzar el Mausoleo de Moulay Idriss, un edificio espectacular al que se accede por una calle siempre atestada de gente, en el que se rinde homenaje a un antiguo rey y fundador de la ciudad.

Tras esto, seguimos nuestro plan de dos días en Fez visitando la mezquita Al Karaouine. Como ya sabéis, solo pueden visitarla las personas pertenecientes a la religión musulmana, por lo que tuvimos que conformarnos con contemplarla desde la puerta.

Siguiendo nuestra ruta por las callejuelas de la medina alcanzamos una de los lugares que más nos llamó la atención de Fez: la plaza Seffarine. Este lugar es una de las mejores cosas que ver en Fez. Se trata de una pequeña plaza triangular en la que puedes contemplar cómo se desarrolla el oficio de los artesanos caldereros.

La siguiente parada en nuestro ruta de dos días en Fez fue la plaza R’cif, un espacio abierto en las afueras de la medina que supone un descanso de las ajetreadas calles de la medina. En esta plaza se encuentra la puerta Bab Sid L´Aouad y podrás encontrar diferentes puestos callejeros.

Tras reponer energías, nos volvimos a introducir en el bullicio de la medina para alcanzar el otro extremo y llegar a la famosa Puerta Azul o Bab Boujeloud. Si pensamos en Fez como un destino turístico, este es sin duda el lugar más visitado, y en sus alrededores puedes encontrar los mejores alojamientos en Fez y una gran variedad de restaurantes. Nosotros decidimos hacer la parada para comer y descansar las piernas en esta zona tras una mañana de compras en la medina.

Segundo día en Fez

Si el primero de nuestros dos días en Fez lo dedicamos a la medina y sus callejuelas, el segundo queríamos ver otras partes de la ciudad. Tomando como referencia la Puerta Azul que da entrada a la medina, decidimos avanzar hacia el lado opuesto al día anterior hasta llegar al parque Jnan Sbil, un remanso de tranquilidad en medio de esta ciudad que no puedes dejar de visitar durante tu viaje a Fez. En este lugar puedes disfrutar de amplias zonas verdes, grandes palmerales e incluso un estanque.

Después de un relajante paseo, pusimos rumbo hasta nuestro siguiente destino: el barrio judío de Fez. Se trata de una zona en la que tradicionalmente vivía la comunidad judía de esta ciudad, y en la que actualmente puedes encontrar una arquitectura muy particular y, cómo no, abundantes puestos callejeros.

Del Palacio Real a las tumbas meriníes

Paseando por el barrio judío o Mellah alcanzamos el Palacio Real de Fez, un lugar que, como sucedía con la mezquita Karaouine, tienes que visitar desde la puerta. Aún así, merece la pena acercarse para contemplar uno de los palacios más grandes y antiguos de Marruecos.

Después de tomar fotografías y admirar este espectacular lugar de Fez, pasamos a vivir una de las experiencias que más recordamos de nuestro viaje a Marruecos: decidimos coger un taxi hasta las tumbas meriníes. Este lugar no es de los más famosos de la ciudad, ya que se encuentra alejado de los monumentos principales, pero desde él se puede contemplar una espectacular perspectiva de la ciudad de Fez. Este lugar nos sirvió para hacernos una idea de las dimensiones de la medina y su caótica distribución.

Así fueron nuestros dos días en Fez, una ciudad laberíntica y llena de encanto que no te puedes perder si visitas Marruecos.