Un día en la península de Snaefellsnes

Después de dos días en Reikiavik, decidimos ponernos en carretera y comenzar nuestro viaje a Islandia en diez días. Tras pensar las diferentes opciones de ruta, decidimos que la mejor alternativa era tomar la carretera 1, la conocida como Ring Road, y hacer el recorrido de la isla en el sentido de las agujas del reloj.

En coche por la península de Snaefellsnes

Tenemos que destacar que nuestro viaje a Islandia fue entre los meses de junio y julio, por lo que la climatología era favorable (a pesar de la lluvia y del tiempo cambiante que caracteriza al país) y la posibilidad de tomar un coche para dar la vuelta a la isla era factible. En otras temporadas del año es totalmente desaconsejable hacer este tipo de rutas si no se dispone de un vehículo todoterreno, e incluso aún así, tiene cierto riesgo ya que las carreteras pueden estar cerradas por la nieve.

Tras dejar Reikiavik atrás y ponernos en ruta, nuestra primera jornada del viaje a Islandia iba a estar dedicada a la península de Snaefellsnes, un lugar muchas veces olvidado en las listas de las principales atracciones para visitar en el país, pero que tiene una larga lista de lugares interesantes. De la península de Snaefellsnes se dice que tiene todo lo que puedes ver en Islandia, pero en tamaño más pequeño.

En esta península a solo un par de horas de Reikiavik puedes ver una completa muestra de cráteres, glaciares, acantilados o cascadas como adelanto a todo lo que nos esperaba por ver durante el resto de jornadas de nuestro viaje a Islandia en diez días. En ella se encuentra el glaciar Snaefellsjökull, famoso entre otras cosas porque fue el lugar donde Julio Verne colocó la puerta de entrada al otro mundo en su famosa obra «Viaje al centro de la Tierra».

¿Qué ruta seguir en la península de Snaefellsnes?

Esta fue la ruta seguida en nuestra primera jornada, en la que recorrimos la península de Snaefellsnes en un día. Se trata de una ruta muy larga, en la que lo ideal es dedicar un par de jornadas para ver todo con tranquilidad, pero dado que pretendíamos dar la vuelta completa a Islandia en díez días, decidimos empezar el día muy temprano y plantear nuestra ruta por la península de Snaefellsnes de la siguiente manera:

Una vez abandonada Reikiavik, tomamos la carretera 1 hasta Borgarnes, un bonito pueblo que sirve de puerta de entrada a la península de Snaefellsnes y en el que recomendamos aprovechar para repostar el vehículo, ya que se abandona la carretera principal para tomar la 54, y es probable que pases grandes zonas sin ninguna estación de servicio disponible.

Ytri Tunga, primera parada en nuestra ruta de un día en la península de Snaefellsnes

Uno de los objetivos que nos habíamos marcado en nuestro viaje a Islandia en diez días era disfrutar de la variada fauna que ofrece el país. Entre esa variedad se encuentran las focas, y la playa de Ytri Tunga es una de las mejores zonas para disfrutar de ellas. En esta playa al sur de la península de Snaefellsnes pudimos observar una buena muestra de estos animales.

Arnarstapi

Después de poner nuevamente rumbo por la carretera 54 que recorre toda la península de Snaefellsnes nos encontramos con un desvío. En este punto puedes decidir si seguir por la carretera 54 y hacer la vuelta corta a la península, o pasar a una carrera secundaria que rodea el glaciar por la costa. Nosotros decidimos esta segunda opción, ya que queríamos ver toda la península al completo y llegamos a Arnarstapi, una pequeña localidad con espectaculares acantilados a los pies del glaciar Snaefellsjökull. En esta localidad puedes contemplar la estatua de Bardur, una peculiar escultura dedicada a este famoso personaje de las sagas islandesas.

Djupalonssandur, otra de las cosas que ver en la península de Snaefellsnes

Después de contemplar lo que puede cambiar el tiempo en Islandia en solo unos minutos y sufrir las inclemencias meteorológicas del país en forma de lluvia sobre nosotros, tomamos nuevamente la carretera 54 para seguir nuestra ruta de un día en la península de Snaefellsnes y llegar hasta la playa de Djupalonssandur. Esta espectacular playa volcánica es una de las mejores cosas que ver en la península de Snaefellsnes, ya que ofrece unas espectaculares vistas en un entorno privilegiado.

Saxholl Crater

Tras tomar fuerzas a media mañana con las provisiones que llevábamos en el coche, decidimos seguir nuestro viaje por la península de Snaefellsnes y nuestra siguiente parada era el cráter Saxholl, donde se puede subir a través de unas escaleras colocadas en su ladera y disfrutar de sus vistas desde la parte superior. En este punto de la jornada, nos encontrábamos en el extremo más oeste de la península de Snaefellsnes.

Svodufoss

Cuando nos decidimos por viajar a Islandia, una de los motivos fue poder disfrutar de sus espectaculares cascadas, por lo que la siguiente parada la teníamos marcada en rojo desde que partimos de Reikiavik. Tenemos que reconocer que, una vez recorrida toda la isla y vistas otras cascadas de Islandia, Svodufoss no está entre las cinco que más nos impresionaron, pero en este momento, al ser la primera vez que podíamos disfrutar de este espectáculo de la naturaleza durante nuestro tour por Islandia, nos pareció una parada obligada en nuestro viaje de un día por la península de Snaefellsnes.

A Svodufoss se llega por un pequeño desvío desde la carretera secundaria por la que recorremos la costa de la península de Snaefellsnes. En solo unos minutos por una especie de sendero en el que se debe conducir muy despacio por el mal estado, se llega a un parking desde el que se puede disfrutar de la primera vista de esta cascada.

Kirkjufellfoss, una de las imágenes más famosas de Islandia

Tras disfrutar de las espectaculares vistas de Svodufoss, nos pusimos nuevamente en marcha para pasar el pueblo de Olafsvik y volver a reincorporarnos a la carretera 54 que recorre la península de Snaefellsnes. Nuestra siguiente parada era una de las imágenes más famosas de Islandia, la cascada de Kirkjufellfoss con la montaña Kirkjufell al fondo. Una imagen muy icónica de Islandia, famosa entre otras cosas por haber aparecido en diferentes temporadas de la serie Juego de Tronos. Solo por disfrutar de esta cascada y su peculiar montaña a orillas del mar merece la pena dedicar un día para recorrer la península de Snaefellsnes.

A solo unos minutos en coche, en el pueblo de Grundarfjordur, decidimos hacer la parada para comer. Este tranquilo pueblo en el norte de la península de Snaefellsnes es un buen punto para reponer fuerzas, ya que cuenta con merenderos públicos en el que puedes comer con unas espectaculares vistas del entorno.

Stykkishólmur

Una vez repusimos fuerzas, nos preparamos para afrontar las últimas etapas del viaje. Nuestra siguiente parada era la localidad costera de Stykkishólmur, un bonito pueblo con puerto pesquero en el que puedes disfrutar de un agradable paseo a orilla del mar. En esta localidad hay supermercados y estaciones de servicio, por lo que es una buena oportunidad para recargar provisiones.

A solo unos minutos de Stykkishólmur se encuentra también la montaña Helgafell, una pequeña colina de 73 metros de altura a la que se puede subir previo pago de una tasa.

Después de disfrutar de las vistas de Stykkishólmur, nos pusimos rumbo a nuestro alojamiento, ya que todavía nos quedaban muchos kilómetros por delante (y por carreteras de tierra) hasta llegar a Fagrabrekka Private Room, una cómoda Guesthouse a orillas de la carretera 1 donde pasamos la noche tras nuestro día por la península de Snaefellsnes.

Tocaba reponer energías para prepararnos para la siguiente jornada de nuestro viaje a Islandia en diez días, en la que recorreríamos el noroeste de la isla hasta llegar a Akureyri.