Viaje a Atenas

Viaje a Atenas

Atenas es una ciudad con encanto, rincones de gran belleza y arquitectura acogedora. Con tan solo recorrer sus calles, Atenas nos muestra su auténtica esencia. A esto se le une la historia que alberga esta gran ciudad.

Desde el primer momento en que nos pusimos a pensar destinos para nuestra próxima aventura, el viaje a Grecia era una de las primeras opciones. Es un país que está a tan solo dos horas en avión de España y el cual ofrece tanto atractivos de interior como de costa. Si al igual que nosotros, tu idea es visitar un lugar donde relajarte, conocer nuevas culturas y formas de vida, impresionarte con los estilos arquitectónicos y empaparte de la historia de dicho lugar, Grecia es sin duda un gran destino.

Nosotros comenzamos esta increíble aventura en el mes de Julio. Quizás no sea la época más aconsejable para conocer Atenas debido a las altas temperaturas, pero nosotros aprovechamos el viaje para conocer algunas de las islas griegas (perfectas para el verano). Si te estás preguntando cuántos días para conocer Atenas, en nuestra planificación, dedicamos un día y medio a visitar esta ciudad y es el tiempo que os aconsejamos si queréis conocer la capital griega sin entrar mucho al detalle.

Primer día en Atenas

Volamos a Atenas desde Madrid con Iberia. Esta compañía aérea tiene buenos horarios y nuestro vuelo no iba a ser menos. A las 16.20 horas de Grecia (es una hora más que en España) estábamos aterrizando en el Aeropuerto Internacional Eleftherios Venizelos. Antes de embarcarnos en esta aventura, habíamos contratado un servicio de recogida para que nos llevasen desde el aeropuerto a nuestro hotel. El alojamiento que reservamos fue el Athens Moka Hotel. Es un hotel ubicado a tan solo 10 minutos andando del centro de la ciudad, es económico, las habitaciones están limpias y son cómodas. Estos son los factores que nosotros más valoramos a la hora de escoger un alojamiento. Además, en la habitación teníamos nevera, un punto a favor para enfriar las botellas de agua que tan bien nos vino durante aquellos días de verano en Grecia.

Tras dejar las maletas en la habitación e ir al supermercado que se encuentra girando la esquina del hotel, nos pusimos la mochila a la espalda y comenzamos a recorrer los lugares más emblemáticos de Atenas.

Plaza Monastiraki

Fue nuestra primera parada. Es una de las principales plazas de la ciudad, en la que puedes encontrar puestos de comida y tiendas de souvenirs. Desde esta plaza, se observa en lo alto el Acrópolis, el monumento más emblemático de Atenas. Desde esta plaza, salen varias calles empedradas llenas de bares y terrazas que conforman el llamado barrio de plaka.

Plaza Sintagma

Desde la Plaza Monastiraki nos dirigimos hasta la Plaza Sintagma mientras nos adentrábamos en el interior de Atenas. Recorrimos calles estrechas de gran encanto, que mostraban abiertamente la esencia de la ciudad. Desde lo lejos, ya se deja ver esta gran plaza. Tiene una impresionante fuente en medio de la plaza, rodeada de árboles y lugares para descansar. Si el tiempo acompaña, te recomendamos que dediques unos minutos a sentarte en uno de los bancos y a observar cómo es el día a día de los griegos. Nada más entrar en la Plaza Sintagma, tus ojos se centrarán en la gran escalinata que encontrarás en uno de sus extremos. Te invitamos a que subas los escalones y sigas la ruta con nosotros.

Parlamento de Grecia

Al subir la escalinata de la plaza Sintagma, encuentras ante ti el Parlamento. Es un edificio de grandes dimensiones que refleja el estilo arquitectónico de la ciudad. Nosotros tuvimos la suerte de poder ver el cambio de guardia y que te aconsejamos que lo veas si tienes tiempo.

Monte Lycabettus

Se trata de un mirador desde donde puedes ver toda la ciudad de Atenas. En lo alto, encontrarás una pequeña iglesia. Nosotros subimos al atardecer, el momento perfecto para disfrutar de las increíbles vistas. En nuestro caso, un grupo de jóvenes nos amenizó la tarde a toque de guitarra.

Una vez se escondió el sol, volvimos a bajar hasta el centro de Atenas. Nos dirigimos otra vez al barrio de Plaka para cenar en uno de sus maravillosos restaurantes con terraza. Cenamos relajadamente, disfrutando de cada momento. Tras llenar el estómago, volvimos al hotel ya que al día siguiente nos esperaban más horas de turismo intenso.

Segundo día en Atenas

Nos levantamos bastante temprano para aprovechar bien el día y que el calor no fuera un impedimento desde el primer momento.

Acrópolis

Es una de las visitas obligadas de Atenas. Nosotros estuvimos allí a las ocho de la mañana y a eso de las 10-11 horas estábamos ya dirigiéndonos a nuestra siguiente parada. Nosotros no contratamos ningún guía, pero puede ser una buena opción si quieres conocer más a fondo la historia que alberga el Acrópolis. Tiene una doble función: por un lado, utilizaban esta estructura como defensa ante sus enemigos y, por otro lado, lo consideraban como la sede de los actos de culto.

Teatro de Dioniso

Se encuentra a los pies del Acrópolis. Fue considerado el mayor teatro de la antigua Grecia. En aquella época, una de las funciones de este teatro era representar en él sátiras que podían llegar a durar hasta 6 horas. A día de hoy, sigue conservando gran parte de su estructura.

Estadio de los Primeros Juegos Olímpicos

Una vez habíamos visitado el monumento más importante de Atenas, en términos históricos, decidimos recorrer la ciudad. Previamente nos habíamos informado de que Atenas fue la sede de los Primeros JJOO y decidimos ir a conocer el estadio. Se trata de una gran pista de atletismo con amplias gradas en sus laterales. Tras una intensa mañana, era hora de reponer fuerzas. Estuvimos mirando en Tripadvisor los restaurantes más recomendados de Atenas. Nos decantamos por el Restaurante Cinque Wine & Deli Bar. Se trata de un pequeño bar familiar cuya temática se centra en torno al vino. Nos ofrecieron una cata de hasta cinco vinos diferentes con la explicación correspondiente de su procedencia. En cuanto a la comida, se caracteriza por las tostas y las ensaladas. Eso sí, todo riquísimo.

La tarde la dedicamos a andar por las calles de Atenas. Nos dejamos llevar y poco a poco fuimos descubriendo nuevos rincones y lugares, terrazas al estilo chillout y tiendas únicas. Aprovechamos cada minuto de nuestro viaje a Atenas porque al día siguiente partíamos rumbo a Mykonos.