Dos días en Bruselas

Bruselas fue el destino elegido como punto de partida de nuestro viaje a Bélgica en el que teníamos pensado recorrer algunas de las ciudades más famosas de este país europeo. Su excelente conexión con el resto de las capitales gracias a sus dos aeropuertos convierten a la capital belga en un lugar ideal para comenzar cualquier ruta por la región de Flandes e incluso aprovechar para visitar otros países vecinos como Luxemburgo o Países Bajos.

En nuestro caso, tuvimos la suerte de conseguir un vuelo económico con Brussels Airlines hasta el aeropuerto de Zaventem, que resulta mucho más cómodo que el de Charleroi (a unos 50 km de Bruselas), ya que se encuentra dentro del área metropolitana de la ciudad, muy bien conectado con el centro de la ciudad.

Pero además de utilizar esta ciudad como punto de entrada y salida en nuestro viaje, decidimos que no podíamos irnos de Bélgica sin dedicar dos días en Bruselas para conocer todos los rincones de esta ciudad, considerada como la capital de Europa, y sede de las principales instituciones de la Unión Europea.

Así fue nuestra ruta en la que vimos Bruselas en dos días:

Día 1 – Centro de Bruselas

Nuestro vuelo aterrizó a primera hora en el aeropuerto de Zaventem, por lo que teníamos por delante todo el día para visitar la ciudad. Decidimos que este primer día lo íbamos a dedicar a conocer el centro de Bruselas y, una vez pasamos por nuestro alojamiento ubicado en la zona del Boulevard Maurice Lemonnier (muy próximo a la Grand Place) pusimos rumbo al corazón de la ciudad.

Manneken Pis

Nuestra primera visita en nuestra ruta de dos días en Bruselas no podía ser otra que el Manneken Pis, todo un símbolo de la ciudad. Muchas leyendas rodean a esta original escultura, la más llamativa y conocida por todos los habitantes de la ciudad, habla de que el niño que representa la estatua salvó a la ciudad de una catástrofe al apagar una mecha de una forma tan original. Como detalle, tenemos que comentar que la estatua va variando de atuendos frecuentemente, en homenaje a eventos o celebraciones, por lo que en las diferentes ocasiones que pasamos por allí durante nuestros días en Bruselas le pudimos ver de diferentes formas.

Tenemos que decir que, a pesar de ser todo un icono, se trata de un monumento que decepciona a más de un viajero, ya que se trata de una pequeña escultura vallada y repleta de turistas alrededor, por lo que conseguir contemplarlo con comodidad te va a resultar complicado. De hecho, es frecuente que aparezca en listas de los monumentos más decepcionantes del mundo. A pesar de todo, es una visita obligada en cualquier viaje a Bruselas.

Grand Place

Tras entretenernos durante un rato tomando fotografías de esta peculiar escultura, continuamos nuestro camino hacia la Grand Place. Por el camino nos costó avanzar, el olor del chocolate llegaba directamente a nuestras fosas nasales. Bruselas es la ciudad del Chocolate y hacen honor a ello. Hay cientos de chocolaterías, pero lo que más nos sorprendió fueron los gofres que vendían y a precios muy económicos.

Callejeando por el centro llegamos a la Grande Place, el corazón de Bélgica, uno de los mejores lugares que puedes visitar en Bruselas y considerada como una de las plazas más bellas de Europa. En la Grand Place puedes ver una gran muestra de la arquitectura típica de esta región de Europa, destacando edificios tan importantes como el ayuntamiento o la Casa del Rey, que acoge actualmente el museo de la ciudad.

Situándote en el centro de la plaza puedes admirar todos estos edificios y descubrimos por qué la Grand Place es considerada el lugar más bello de Bruselas. Cuando nosotros visitamos Bruselas era invierno, por lo que apenas había actividad en las terrazas de los locales, pero a buen seguro se trata de un lugar excelente para degustar una de las típicas cervezas de este país.

Catedral de Bruselas

Nuestra siguiente visita del día fue la Catedral de Bruselas, conocida como Catedral de San Miguel y Santa Gúdula. Se encuentra muy próximo a la Grand Place, por lo que es una visita imprescindible en cualquier ruta por el centro de Bruselas. Se trata de un edificio de estilo gótico que puede visitarse de forma gratuita y alberga algunas reliquias religiosas de hace varios siglos. Tras esta visita, decidimos hacer la parada para reponer energías, ya que por la tarde seguiríamos nuestra ruta de dos días en Bruselas.

Notre Dame du Sablon

Ya por la tarde y después de pasar por el alojamiento para descansar las piernas, decidimos comenzar nuestras visitas por la iglesia Notre Dame du Sablon, un edificio con un estilo muy similar a la Catedral de Bruselas, que también puede ser visitado por dentro. Nosotros decidimos no entrar, ya que teníamos pendientes otras visitas y queríamos aprovechar las horas de luz.

Palacio de Coudenberg y Palacio Real

Antes de que se hiciera de noche, decidimos acercarnos a contemplar dos de los palacios más importantes de Bélgica. El primero de ellos fue el Palacio de Coudenberg, se trata de unas ruinas de lo que fue el antiguo Palacio de Bruselas, a las que se puede acceder por un precio aproximado de 7 euros por persona.

A solo unos pasos, avanzando en dirección al Parque de Bruselas, llegamos al Palacio Real, sede de la monarquía belga, a pesar de que los reyes ya no viven habitualmente en este lugar. Para visitarlo, únicamente es posible desde el 21 de julio, coincidiendo con fiesta nacional en Bélgica, hasta comienzos de septiembre.

Jeanneke Pis y Delirium Tremens

Nuestra última parada en nuestro primer día en Bruselas estaba reservada para degustar algunas de las cervezas belgas. Si viajas a este país, no puedes irte sin probar algunas de las variadas cervezas disponibles, ya que su catálogo es muy abundante, incluyendo muchas con variedades como frutas, hierbas y verduras.

En Bruselas existe una gran variedad de lugares en los que probar algunas de estas cervezas. Nosotros elegimos el famoso Delirium Tremens, uno de las cervecerías más famosas de Bélgica, con más de 2.000 tipos, popular por el logo de su elefante rosa.

Un punto a favor de este lugar es que se encuentra frente a la escultura de Jeanneke Pis, una réplica femenina del popular Manneken Pis, situada en un pequeño callejón justo al lado de la cervecería.

Día 2 – Barrio Europeo y Atomium

Como ya nos ocurriera en nuestro viaje de un fin de semana en Oporto, el tiempo tampoco nos acompañó en nuestra siguiente jornada de los dos días en Bruselas. Teníamos previsto salir del centro de la ciudad y visitar otros lugares emblemáticas de la capital belga como el Barrio Europeo y el Atomium, y tuvimos que hacerlo bajo los efectos de la lluvia.

Atomium, todo un símbolo de Bruselas

La primera parada de nuestro segundo día en Bruselas fue el Atomium. Nos despertamos temprano y cogimos el metro desde la zona de nuestro alojamiento para acercarnos a este símbolo de la ciudad. Se encuentra situado en el norte de la ciudad, en el distrito de Heysel, alejado del centro, pero hay que decir que la conexión por transporte es muy cómoda y es una visita que merece mucho la pena.

El Atomium es un espectacular edificio que alcanza una altura próxima a los 100 metros, construido como pabellón principal de la Exposición Universal de Bruselas de 1958. En su interior se albergan a día de hoy exposiciones permanentes y temporales, que pueden ser visitadas por un precio de aproximadamente 15 euros para los adultos (2020). Nosotros decidimos no entrar y dedicar el tiempo a visitar otros lugares que teníamos pendientes por esta misma zona.

Mini Europe y Estadio Rey Balduino

Aprovechando nuestro paso por la zona de Heysel, en el norte de Bruselas, decidimos acercarnos a dos lugares que también merecen la pena. El primero de ellos es Mini Europe, un original parque que recoge los principales monumentos de Europa en miniatura. Se trata de un lugar muy animado en el que también hay mucha oferta de ocio y restaurantes, por lo que es ideal para hacer una parada para comer.

La siguiente parada de nuestra por Bruselas en dos días fue la visita al estadio Rey Balduino, visita obligada si eres un amante del deporte, y del fútbol en particular, ya que se trata de un lugar que ha sido sede de grandes eventos deportivos a lo largo de los últimos 100 años. Nosotros aprovechamos que estábamos por esta zona para acercarnos a contemplar este mítico estadio.

Barrio Europeo

Tras visitar la zona de Heysel y admirar el espectacular Atomium, pusimos rumbo a nuestra siguiente visita del día. Para ello, tomamos nuevamente el metro y nos dirigimos a la parada de Arts-Loi, donde comenzamos nuestra visita por el Barrio Europeo, lugar donde se encuentran los principales edificios de las instituciones europeas.

A pesar de ser una visita que puede no ser muy atractiva para todo el mundo, el Barrio Europeo de Bruselas es un lugar muy relevante actualmente, y si pasas por la capital belga y tienes tiempo suficiente, merece la pena acudir a ver en persona lugares que acostumbramos a ver en la televisión, como el Parlamento Europeo o la Comisión Europea, ubicada en el edificio Berlaymont.

Parque del Cincuentenario

Después de pasear y contemplar todos los edificios de las instituciones europeas, pusimos rumbo a otro de los grandes símbolos de Bruselas. Probablemente junto a Manneken Pis, Atomium y la Grand Place, nuestra siguiente visita es una de los puntos fuertes de Bruselas. Se trata del Parque del Cincuentenario y, en concreto, el Palacio del Cincuentenario.

Se trata de un edificio construido para celebrar los 50 años de la independencia de Bélgica que está rematado con unos arcos y una cuadriga en la parte superior que recuerda a la puerta de Brandenburgo de Berlín. El conjunto que forman el Palacio y el Parque del Cincuentenario hacen de este lugar un sitio imprescindible para visitar si viajas a Bruselas. Nosotros, en este punto, fuimos víctimas de un tremendo aguacero y no pudimos disfrutarlo plenamente, pero a pesar de ello se trata de un lugar que merece una visita.

Galerías Saint Hubert

Tras esta visita y como premio por haber soportado todo el día bajo la lluvia, volvimos al centro de Bruselas para volver a degustar algunas de las cervezas belgas que nos habían quedado por probar el día anterior. Antes de eso, pasamos por las galerías Saint Hubert para contemplar este popular centro comercial con algunas de las tiendas de chocolate y de marcas de moda más lujosas de la ciudad.

Al día siguiente, antes de tomar nuestro vuelo de vuelta, tuvimos tiempo para recorrer una última vez el centro de Bruselas y acercarnos a visitar el Museo del Cómic de Bruselas, todo un homenaje a Tintín, una figura que es todo un símbolo para los belgas.

Con esta visita acabamos nuestro viaje a Bélgica, en el que además de dos días en Bruselas, pudimos visitar Brujas y Gante en un día.